Fundación PUPI fue creada en 2001 con el objetivo de trabajar dentro del paradigma de la protección integral de los Derechos de niños, niñas y adolescentes. Nuestro nacimiento es producto de la voluntad de Javier Zanetti y su esposa Paula, quienes decidieron crear un espacio que pudiera concretar esta intención. Desde entonces apuntamos a generar un modelo de intervención que promueva el desarrollo de los sec­tores más vulnerables.

Nuestra sede central está ubicada en Remedios de Escalada, Provincia de Buenos Aires, donde funciona un Centro de Atención a la Primera Infancia y el Centro Cultural Comunitario Madre Teresa de Calcuta. En este mismo barrio también están la sede logística y el Dispositivo Integral de Abordaje Territorial: Casa Carla Mariani. Finalmente, contamos con Fondazione PUPI O.n.l.u.s. radicada en Italia, pero cuyas acciones están destinadas a desarrollar el accionar de nuestra institución en Argentina.

Fundación PUPI prioriza el trabajo con la población del barrio  “La Traza” ubicado en Remedios de Escalada, partido de Lanús. El mismo, incluye varias villas: Iº de Mayo, Tres de Febrero, Los Chaqueños, Villa Talleres y El Tala. La población es de aproximadamente 5000 personas, quienes en su mayoría se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Los diagnósticos más actualizados, al igual que en otras barriadas populares, dan cuenta del incremento de maternidad adolescente, uso de sustancias problemáticas y situaciones de violencia familiar, entre otros problemas.

 
 

Contamos con un equipo de profesionales integrado por encargadas de grupo, psicólogos, trabajadores sociales, psicopedagogos, fonoaudiólogas, estimuladoras tempranas y profesores de educación física que trabajan en forma interdisciplinaria para garantizar el cumplimiento de cada uno de los proyectos socio educativos, culturales, deportivos y de salud. 

Con más 15 años de vida, hemos desarrollado un modelo de intervención a partir de la primera infancia, pasando por la adolescencia e incluyendo a los jóvenes, que actúa en la promoción, la asistencia, la organización y la movilización colectiva. Año a año, los resultados son puestos de manifiesto por cada una de las familias que pasan por nuestra institución, quienes han logrado fortalecerse internamente y han creado lazos de convivencia y solidaridad en su propia comunidad. 

Hoy continuamos buscando impulsar políticas dirigidas a lograr igualdad de oportunidades. Estamos convencidos de que garantizar el cumplimiento los derechos de los niños, niñas y sus fami­lias es posible. Seguimos adelante en ese camino.

  
 
Misión
 
  Generar un Modelo de Intervención que impulse el desarrollo de los sectores más vulnerables de la sociedad.  
 
Visión
 
  Una sociedad más justa e igualitaria.  
  Objetivos  
 

Propiciar acciones para garantizar el cumplimiento de los Derechos de la Infancia, poniendo especial atención en el derecho a la supervivencia (nutrición y salud), derecho al desarrollo (educación y juego), y derecho a una familia.

Fortalecer a las familias como primeros educadores de sus hijos.

Promover el desarrollo sostenible de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, de sus familias y de la comunidad de origen.

 
  Cada proyecto que realiza nuestra organización, busca dar forma a un Programa integral contra la vulnerabilidad, y tienen relación efectiva con los derechos de la infancia consagrados por ley. Propiciamos acciones para garantizar su cumplimiento desde el paradigma de la protección integral, poniendo especial atención en el derecho a la supervivencia (nutrición y salud), derecho al desarrollo (educación y juego) y derecho a una familia, teniendo en claro que el cumplimiento de cada uno de ellos, por sí solo, no garantiza el desarrollo total del sujeto, sino que el cumplimiento de todos los derechos garantizados es lo que posibilita el desarrollo pleno de niños, niñas y adolescentes como sujetos en la comunidad.
Pretendemos instalar en la conciencia colectiva el concepto de que el cumplimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes, es producto de asumir el ejercicio de las obligaciones de los adultos.
 
 

La Cadena de Valor Solidaria constituye uno de los pilares de la Fundación PUPI. Este concepto apunta a la idea de construir una ética ciudadana por una sociedad más justa y solidaria. Llevamos adelante una constante promoción de la práctica de la corresponsabilidad social entre diferentes actores sociales, ya sean organizaciones sin fines de lucro, actores del mundo empresarial, entes gubernamentales o ciudadanos.

Esta concepción participativa permite combinar visiones, propuestas y recursos, privilegiando un encuentro de sectores y personas que apunta a la construcción de cadenas de confianza y sinergia, elementos centrales en el desarrollo de estrategias de igualdad de oportunidades.

Para nosotros es tan importante “hacer” como “hacer hacer”, es decir influir” y contri­buir para que otros y otras se sientan estimulados a tomar parte en la lucha contra la vulnerabilidad en cualquiera de sus formas.
En este sentido, hemos desarrollado un programa, denominado Construyendo un Nosotros, que es una de las herramientas concretas que encontramos para poner en práctica la Cadena De Valor Solidaria. Es decir llevar adelante la promoción de la práctica de corresponsabilidad social.
Creemos firmemente que el compromiso social responsable involucra a todos los actores que debemos y queremos ser ciudadanos, que ejercemos nuestros derechos y cumplimos con nuestras obligaciones, que concebimos que el desarrollo y la superación de los problemas de la pobreza, de la exclusión social, de la inequidad, y el fortalecimiento de los lazos sociales se convierten en una tarea de todos.
Sabemos que hay posibilidades reales de aportar a la transformación social si somos capaces de multiplicar las voluntades, individua­les u organizadas, que atienden el campo social, recuperando las experiencias que se revelan capaces de marcar diferencia, generar impacto significativo y agregar valor a las causas defendi­das.
Creemos firmemente que el compromiso social responsable involucra a todos los actores que debemos y queremos ser ciudadanos, que ejercemos nuestros derechos y cumplimos con nuestras obligaciones, que concebimos que el desarrollo y la superación de los
problemas de la pobreza, de la exclusión social, de la inequidad, y el fortalecimiento de los lazos sociales se convierten en una tarea de todos.